Delincuencia y estrategia oficial del miedo

LECTURA POLÍTICA Delincuencia y estrategia oficial del miedo Noé Mondragón Norato No es mal augurio. Ni se desea que ocurra. Pero es la primera vez en la historia política de la entidad, que una elección podría no solo generar discordias muy amplias entre los guerrerenses por la disputa abierta entre Morena, PRI y PAN-PRD-MC; sino ser inoculada por la presencia real y activa, de la delincuencia organizada. Y la omisión deliberada de las autoridades para actuar. Hay hechos concretos que así lo estarían configurando. ASTUDILLO: PRUEBA DE FUEGO.- Al asesinato de varios aspirantes a cargos de elección popular, se han sumado la consumación de hechos delictivos que podrían anticipar escenarios de desastre para la jornada electoral del próximo 1 de julio. Y se lee así: 1.- Tras los enfrentamientos a balazos en la sierra de la región centro de Guerrero, -el pasado 9 de junio y los días que siguieron-, entre dos grupos delictivos, habitantes de esa región demandaron la creación de cuarteles militares y la presencia permanente de la Policía del Estado, a fin de inhibir a esas bandas que disputan el control de las minas de Carrizalillo y el trasiego de la droga. Encontraron como respuesta, el silencio del gobierno estatal. Por eso, los habitantes de los municipios de Leonardo Bravo, Heliodoro Castillo, Eduardo Neri y Chilpancingo, crearon la Policía Ciudadana de Autodefensa, como respuesta al enmudecimiento gubernamental. El punto sin embargo, mete mucho ruido. Porque el escenario de violencia y enfrentamientos a balazos en la sierra, aparecen justo en la coyuntura electoral. A pocos días de celebrarse la elección más importante del país y cuando el PRI no proyecta sus mejores posicionamientos. Los mensajes podrían venir así, en dos vertientes: primero, intentando meter miedo a los votantes de esa región a fin de que la elección se cancele. De esa forma, dicha circunstancia podría ser aprovechada por los tricolores. Y segundo, el gobierno estatal y federal ignoran deliberadamente la petición de los habitantes de la sierra. Y le encienden más lumbre al conflicto público. Porque de esa forma, el miedo social se torna amplio y llega hasta otras regiones de la entidad. En resumen, se trataría de inhibir el voto ciudadano a través del choque entre grupos delictivos. Para que el voto masivo a favor del Morena, simplemente, no opere. 2.- En el municipio de Chilapa, las ejecuciones adquirieron carta de naturalización. Muchos políticos han sido asesinados. Y sus casos, sin resolver. Extrañamente, el candidato del PRI a esa alcaldía, es el mismo que ya la gobernó: Jesús Parra García, un personaje que no pudo controlar la visible ingobernabilidad en ese municipio. Pero que fue “premiado” por su partido, con la reelección. En amplios círculos sociales chilapenses, se vaticina su derrota electoral. Pero como es un municipio cuyo territorio es disputado con ferocidad, por dos bandas delictivas –Los Rojos de Zenén Nava y Los Ardillos de los hermanos Ortega Jiménez-, se entiende que el proceso electoral pudiera ser vulnerado desde sus inicios. Y se entiende que ni los alcaldes de Chilapa, Tixtla y Chilpancingo, puedan hacer algo al respecto. La Fepade ya dio muestras de que está muy limitada y actúa con visibles criterios partidistas oficiales. Y el IEPC está imposibilitado para garantizar una elección en paz. Chilapa es un visible foco rojo. Y al igual que en la sierra y en todo el corredor de Acapulco, la estrategia del miedo podría tener mano. Lo peor de todo, es que otros municipios se han sumado a esta espiral de violencia. Entre ellos, Taxco, Telolopan e Iguala, donde el crimen organizado ha mostrado su presencia sanguinaria en los últimos días. Sin contar que en la región Tierra Caliente, las bandas delictivas se muestran imparables. Es decir, toda la entidad es un hervidero de delitos. Y la elección del 1 de julio podría traer aparejados algunos más. Quizá, los peores. HOJEADAS DE PÁGINAS…Con mucho ruido mediático se quiso vender la adhesión del alcalde suplente de Acapulco, Giovanni Manrique Pastor, a la causa del Morena de López Obrador. Y el filo político que se le quiso dar, consistió en ubicarlo como cuadro político del edil perredista, Evodio Velázquez Aguirre. Pero Giovanni, pertenece a los establos del ex gobernador perredista, Rogelio Ortega Martínez. Fue éste último quien le dio cuerda para tomar esa decisión. www.desdeabajo.com.mx Síguenos también en Twitter:@acadesdeabajo y en Facebook: Desdeabajo Aca  

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