Acuerdos incumplidos, rupturas inminentes

LECTURA POLÍTICA

Acuerdos incumplidos, rupturas inminentes

Noé Mondragón Norato

En el PRD, los reacomodos huelen a rupturas. Y muy profundas. Por eso, la movilidad del exgobernador Ángel Aguirre Rivero, debe leerse también en esa pista. Porque sin ser militante activo de ese partido, abrió de golpe el debate sobre lo que parece impensable: una alianza partidista entre PRI y PRD. Pero hay otros puntos que no deben soslayarse en la actual coyuntura.

COYUNTURAS DE GUERRA. – El actor que se movió antes que todos en el PRD, tras la aparatosa derrota electoral de ese partido en julio pasado, fue el exgobernador oriundo de Ometepec. Porque aun en la derrota, Aguirre es como los gatos: quiere caer siempre parado. Hay puntos que no se pueden omitir: 1.- Si se mira bien, Aguirre Rivero tiene piezas políticas diseminadas en los tres partidos políticos con mayor presencia en la entidad. A) En el PRI, proyecta a dos actores muy visibles: el diputado local plurinominal Jorge Salgado Parra -con quien pretende meterse a la lucha por la alcaldía de Chilpancingo para el 2021-; y el exsenador Sofio Ramírez Hernández, de quien se entiende, el gobernador Héctor Astudillo se vería obligado a darle chamba en las próximas semanas. Para apuntalar al aguirrismo, convertido en amigo y aliado de la actual administración estatal. B) En el PRD, al diputado local plurinominal, Alberto Catalán Bastida -quien estaría confrontando eventualmente al propio Jorge Salgado, para que al final la comuna capitalina quede hipotéticamente, en el mismo grupo político-, y la exlegisladora local, Silvia Romero Suárez, a quien estaría impulsando hacia la dirigencia estatal de ese partido que se renovará en abril próximo. En una rebatinga feroz que ya comenzó. C) Finalmente, en el Morena de López Obrador, tiene ya metidos a dos de sus soldados políticos: los diputados locales Antonio Cabada Arias y Zeferino Gómez Valdovinos. Con cualquiera de ellos, su pretensión es meterlos a la pelea por el relevo en la alcaldía porteña, para cuando la actual alcaldesa morenista, Adela Román Ocampo, abandone el cargo con más pena que gloria. Y regrese a su antiguo trabajo como magistrada en el Tribunal Superior de Justicia. Adela tiene, además, una nómina inflada en aquella comuna con “amigos” y familiares entre los que destacan su sobrina Adriana Román Ocampo, que cobra mensualmente 50 mil pesos. Como sea, Aguirre Rivero quiere ir por todo lo que se pueda. Amarrar el escenario del 2021. En el PRI, PRD y Morena. 2.- Pero en las demás tribus perredistas hay también discordias y enconos. Acuerdos que no se quieren cumplir. Porque así de pestilente es la política. En ese carril, la tribu Nueva Mayoría (NM) del exedil de Acapulco, Evodio Velázquez Aguirre, reclama la posición de la dirigencia estatal para el exdiputado Amador Campos Aburto. Un acuerdo pactado en septiembre de 2018, pero que las tribus Movimiento Alternativo Social (MAS) del actual diputado local Bernardo Ortega Jiménez y Alternativa Democrática Guerrerense (ADG), del también legislador y coordinador de la fracción del sol azteca en el Congreso local, Celestino Cesáreo Guzmán, se niegan a cumplir. Y a raíz del debate originado por el exgobernador Aguirre, se quieren colgar de la coyuntura para desoír reclamos. Pero hay un elemento político adicional: la alianza política soterrada que ambos actores perredistas mantienen con el actual gobernador Héctor Astudillo Flores, adversario político declarado del exedil porteño perredista. De esta forma y muy a pesar de que la tribu NM le dio a Celestino Cesáreo, los votos de sus diputados Perla Edith Martínez Ríos y Robell Urióstegui Patiño, a fin de encumbrarlo como coordinador de fracción perredista en el Congreso local, al beneficiario político del crimen contra el finado Armando Chavarría, ya se le olvidó. Así, tanto Bernardo Ortega como Celestino Cesáreo, buscan montarse en la ola política generada por el exgobernador Ángel Aguirre y arroparse a la vez, en su relación política con el gobernador Héctor Astudillo, para excluir de las decisiones más importantes en el PRD, a la tribu NM y a las demás. Y esa crisis todavía no toca fondo. Falta lo peor.

HOJEADAS DE PÁGINAS…Como si fuera un perredista químicamente puro, el exedil de Zumpango, Pablo Higuera Fuentes, conmina a todos aquellas tribus que no estén de acuerdo con la línea dictatorial de las tribus ADG y MAS, “a que se vayan de partido”. Olvida que en 2012 compitió por la alcaldía de aquel municipio por el partido MC, furioso porque las tribus no le dieron la candidatura. Y gracias a ese detalle, el PRD perdió la elección. Higuera Fuentes escupe hacia arriba. Qué tal.

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