La victimización de Toño Gaspar

LECTURA POLÍTICA

La victimización de Toño Gaspar

Noé Mondragón Norato

 

Lo algarabía duró muy poco. Apenas el pasado domingo 2 de junio, el ex alcalde perredista de Acapulco Evodio Velázquez Aguirre y el edil de Chilpancingo del mismo partido, Antonio Gaspar Beltrán, se reunieron en Chilpancingo con sus estructuras para llamar a “la unidad” de las tribus, bastante deteriorada por los fuertes canibalismos internos. Por las desmesuradas ambicionesde sus endebles y chamuscados liderazgos. Pero en política, las cosas cambian repentinamente. Se mueven en instantes. Pasan de un estado emocional feliz y optimista, a otro imbricado por la incertidumbre, el desconcierto y la desazón. Y también viceversa. Esta no fue la excepción.

DÉFICIT EN LA GOBERNANZA. – Al edil perredista de Chilpancingo se le ha placeado públicamente en cuando menos dos momentos recientes: el pasado jueves 2 de mayo cuando se le “destapó” literalmente como aspirante a la gubernatura para la elección de 2021 por parte de la tribu Izquierda Progresista Guerrerense (IPG) del ex gobernador Ángel Aguirre Rivero. Y el pasado domingo 2 de junio, cuando el propio Evodio Velázquez -de Nueva Mayoría (NI)- dejó entrever también, esa posibilidad. De ahí se abren las lecturas: 1.- En el trayecto de acaparar reflectores mediáticos y vender operación política exitosa, Antonio Gaspar fue nombrado el pasado viernes 23 de noviembre de 2018, Coordinador de los alcaldes perredistas con el aval de 14 ediles y del propio CEE del PRD. Pero en ocho meses de gobierno, ha deflagrado como autoridad municipal. Las evidencias así lo refrendan: calles del centro y de las colonias abandonas y con miles de baches, deficiente servicio en el suministro de agua potable y alumbrado, una inseguridad y violencia que se incrementan y desmienten su optimismo discursivo, problemas laborales que le revientan a cada momento -el del sindicato del SUSPEG que exige el 13 por ciento de aumento salarial continúa-, tres funcionarios que le han renunciado por “falta de dinero” para operar, una confrontación política interminable con los regidores del Morena quehan cuestionado y ventilado sus irregularidades como autoridad,  y en general, una marcada y reiterada tendencia a fracasar en la gestión. 2.- Antonio Gaspar amenazó el pasado jueves 6 de junio con renunciar a la alcaldía “en caso de no recibir recursos extraordinarios por parte del presidente del país”. Pero esa posición encierra en realidad, varias perturbadoras lecturas: A)Toño Gaspar intenta con la amenaza de su renuncia, “victimizarse” en la coyuntura en que los“destapes” perredistas por la gubernatura, se han incrementado. Uno destaca: el de Carlos Reyes Torres de la tribu Alternativa Democrática Guerrerense (ADG). B) Al hacerlo así, buscaevidenciar a AMLO como un presidente insensible ante los reclamos por falta de dinero en la alcaldía capitalina. Lo curioso del asunto es que, hasta el momento, ningún otro alcalde del paísha renunciado a su cargo por ese motivo. Es claro que el amague de su renuncia lleva implícito su deseo por fortalecer su eventual participación como aspirante de la tribu NM en la contienda de gobernador. Y la mejor y más rentable forma de hacerlo, es tomando distancia de López Obrador. Asumiéndose desde ya, como opositor al Morena. C) Si se espera hasta completarlos dos años en el cargo de alcalde en la capital, Toño Gaspar llegará a la disputa por la candidatura perredista a gobernador, demasiado desgastado. Ampliamente cuestionado en lo referente al manejo de las finanzas municipales -donde ha sido muy opaco-, como en la prestación de servicios y en la solución de los conflictos laborales. Por ese lado, es real la posibilidad de que renuncie a la alcaldía. De esa forma, pone bajo resguardo la poca o casi nula plusvalía política que le queda para ofertarse no solo como opositor, sino como “víctima de AMLO”.Pero, de entrada, es cierto que le ha fallado a sus gobernados. Y si renuncia, llevará pegado unestigma político del que no logrará desprenderse nunca: un alcalde pusilánime que prefirió irse, antes que enfrentar con aplomo y decisión, un cargo que dejó convenencieramente, para ir por otro. Solo para reproducir sus mismas ineficacias.

HOJEADAS DE PÁGINAS…Una balacera ocurrida el 7 de enero de 2018 en el poblado La Concepción, en el Acapulco rural, arrojó un saldo de 11 muertos y 30 detenidos de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), liderada por Marco Antonio Suástegui Muñoz, quien es a su vez, vocero del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa La Parota (Cecop). El sábado pasado quedaron en libertad 16 de los implicados, entre ellos, Suástegui Muñoz. Entonces, para los jueces que decretaron esa resolución: ¿Quiénes son los responsables de aquella masacre? ¿O es que la justicia y la ley ahí también murieron?

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