¿Renuncia de AMLO al Morena?

LECTURA POLÍTICA

¿Renuncia de AMLO al Morena?

Noé Mondragón Norato

 

 

El propio presidente AMLO ya lo percibió. No podía esperarse de otra forma: «si el partido que ayudé a fundar (El Morena), se echara a perder, no solo renunciaría, sino que me gustaría que le cambiaran el nombre, que ya no usaran ese nombre, porque ese nombre nos dio la oportunidad de llevar a cabo la Cuarta Transformación de la vida pública del país y no se debe de manchar». De ahí se lee lo demás.

MORENA: CONTAMINADO. – De pronto, las pugnas por el poder al interior del Morena, arreciaron. Todos los militantes de ese partido se quieren ‘colgar’ de la figura de López Obrador, pero sin imitar lo que está haciendo y dejándose llevar por sus más perversos intereses. Hay que ir por partes. 1.- Desde que arrancó su campaña por la presidencia del país, AMLO enarboló el discurso contra la corrupción que le funcionó exitosamente al momento en que los ciudadanos ejercieron su voto, cansados justamente, de toda la práctica corrupta del ex presidente tricolor Enrique Peña Nieto, a quien el manco brazo de la Ley y de la Cuarta Transformación no logran alcanzar, a fin de fincarle juicio político por todas sus trapacerías presupuestales y desvíos de recursos públicos. Otro de los intocables es el dirigente del Sindicato Petrolero, Carlos Romero Deschamps, uno de los íconos más prominentes de la corrupción priista. 2.- Desde el interior del Morena, muchos actores de ese partido percibieron que la batalla contra la corrupción no cuajaba de fondo. Y emprendieron una alianza soterrada a favor de ella. El senador zacatecano, Ricardo Monreal Ávila lo demostró con creces: su sobrina política Samalí Andrea Pérez Horowich, gana en el Senado —sin conocerse cuáles son sus funciones— un salario mensual superior al del presidente: 115 mil 459 pesos contra los 100 mil 855 pesos que cobra López Obrador. Monreal, —como muchos miembros ‘selectos’ del Morena que se pegaron como sanguijuelas al proyecto de AMLO—, es un ex priista que brincó al PRD cuando no fue favorecido con la candidatura a gobernador y la ganó compitiendo bajo esas siglas partidistas en su natal Zacatecas. Luego se mudó al Morena, cuando agotó su ciclo de corruptelas al interior del perredismo. Su hermano David fue candidato a gobernador en la elección de 2010 abanderando el Partido del Trabajo. Perdió. En la elección de 2016 fue por el Morena y otra vez perdió frente al priista Alejandro Tello Cisterna. Pero desde su posición como Coordinador Nacional de Ganadería de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y a través del programa Servidores de la Nación, se promueve para ser candidato otra vez, en 2021. Su otro hermano y actual alcalde de Fresnillo, Saúl Monreal, también la quiere. Argumenta que su consanguíneo ya tuvo su oportunidad en dos ocasiones y perdió. Ambición desmedida por el poder la de esta familia. Así, no es el proyecto del presidente el que está fallando, sino los hombres que lo rodean con un visible pasado marcado por la corrupción. Los cuales reiteradamente, caen como zopilotes sobre la carroña. 3.- La pugna por la dirigencia nacional del Morena, emula los canibalismos perredistas del pasado. No podía ser de otra forma, si el Morena se nutrió de esa cultura política depredadora que hizo amasar enormes fortunas a quienes, en el nombre de ‘izquierda’ explotaron el discurso opositor solo para beneficiarse. El presidente ya se dio cuenta no solo de que está siendo atacado por esa «mafia política interna», sino que literalmente está «durmiendo con el enemigo». Por eso decidió marcar su deslinde. Si AMLO renuncia al Morena y de paso, le quita el nombre a ese instituto político, lo único que se quedaría es esa misma fauna política depredadora que ‘fingió’ convenencieramente, acompañarlo en su lucha contra la corrupción. Las divisiones internas, la preservación de la corrupción, y los canibalismos en el Morena, están marcando su declive político mucho más pronto que en el PRD. Porque la mayoría de sus actores comenzaron a «enseñar el cobre». Ya venían contaminados. Y AMLO se percibe así, acotado en su lucha contra la corrupción.

HOJEADAS DE PÁGINAS…Bertha Luján Uranga, la presidenta del Consejo Nacional del Morena, le cerró la puerta al empresario Luis Walton. Durante su reciente visita por Guerrero, asumió que los aspirantes a gobernador por ese partido «deben tener vida partidista de por lo menos tres años». Fue más allá: asumió que «hay un llamado muy claro al presidente López Obrador, de que se abstenga de actuar a través de Los Servidores de la Nación». Lo anterior explicaría la eventual e hipotética renuncia de AMLO al Morena.

 

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