Diplomacia a ciegas

LECTURA POLÍTICA

Diplomacia a ciegas

Noé Mondragón Norato

La suerte y el destino de los dictadores son parecidos. Los que pueden, alcanzan a huir del país que gobernaron, urgidos por la furia y el descontento popular. Así, París ─Francia─, fue solidaria con el dictador Porfirio Díaz cuando éste partió desde el puerto de Veracruz, derrotado por la rebelión interna mexicana. Y que tuvo su origen no solo en el aparatoso fraude electoral en la elección presidencial celebrada entre junio y julio de 1910 ─en la que apareció con 18 mil 625 votos a su favor, contra 196 de Francisco I. Madero─; sino en su natural indisposición para abandonar el poder, al que se aferraba con vocación patrimonialista. La revolución vino del Norte con Francisco Villa, Álvaro Obregón y Venustiano Carranza. Y del Sur, encabezada por Emiliano Zapata. Todos ellos cerraron la pinza para expulsarlo el 31 de mayo de 1911. Subió al buque de vapor alemán Ypiranga que lo llevó al exilio en ese país europeo de donde nunca regresaría. Está sepultado en el panteón de Montparnasse, donde comparte criptas con personalidades célebres: los escritores Carlos Fuentes, Julio Cortázar y el filósofo Jean-Paul Sartre. El presidente AMLO ya dio su aprobación el pasado 18 de junio, para repatriar los restos del dictador. De ahí se abre lo demás.
¿VÍCTIMAS O VICTIMARIOS? -México se ha caracterizado por ser un país solidario. Sobre todo, con quienes son víctimas de hostigamiento político en sus respectivos países. La diplomacia mexicana no cuestiona razones ni pasados oscuros de sus exiliados, sino que antepone los Derechos Humanos. Es decir, cierra los ojos ante la toxicidad y corrosión de quienes imploran auxilio. Por sus similitudes, dos casos atraen insoslayablemente: 1.- El martes 16 de enero de 1979, Mohammad Reza Pahlevi El Sha de Irán, abandona su país después de que durante 14 meses las protestas, el caos y la violencia se impusieron en las calles de Irán, demandando su salida. El triunfo de la Revolución Islámica era inevitable. A la cabeza de aquella rebelión se puso el Ayatollah Jomeini, quien tras la salida del Sha de Irán arribó a Teherán y mediante un referéndum popular, aprobó la creación de la República Islámica de Irán, acabando así, con el último reinado del Sha persa. Cuando Reza Pehlevi huye de Irán, pilotea él mismo, un Boeing 727 y llega a Egipto, el único país que se presta a darle asilo con toda su familia. El Sha asumía que su salida no era definitiva «solo se trata de unas vacaciones». Cinco meses después ─ el domingo 10 de junio de 1979─, llegó a México con una visa en calidad de «turista» y aseguró que solo pasaría «algunos meses» en nuestro país. Se fue a vivir a Cuernavaca. El gobierno de los Estados Unidos apoyó la caída del Sha con la oposición de algunos empresarios petroleros como David Rockefeller, quien intercedió ante el gobierno de José López Portillo a favor del exiliado iraní. Murió el 27 julio de 1980 de un cáncer linfático en el Cairo, Egipto. 2.- Durante las elecciones del 20 de octubre pasado, el exiliado ex presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, quiso ir por su tercera reelección. Y su cuarto mandato presidencial. Como les ocurre a muchos hombres que no controlan sus ambiciones personales por el poder, se engolosinó con él. En América Latina la sangre de los dictadores es muy común. Desde Fulgencio Batista en Cuba ─y luego Fidel Castro─, atravesando en Chile a Augusto Pinochet; Anastacio Somoza en Nicaragua; Alfredo Stroessner en Paraguay; Rafael Leonidas Trujillo en República Dominicana; Francois Duvalier en Haití y el propio Hugo Banzer en Bolivia, entre otros. El caso de Evo Morales es el de un potencial dictador que huye de su país ─así como lo hizo Porfirio Díaz, el Sha de Irán y lo replicaron Somoza y Batista en Nicaragua y Cuba─, asumiendo en su descargo «un golpe de Estado» ─victimizándose─ y no el repudio de su pueblo por el fraude electoral cometido. Una prueba es irrefutable: ni en Perú ni en Ecuador permitieron el aterrizaje del avión oficial mexicano que fue en su rescate. Así como le hicieron al Sha de Irán. Pero la diplomacia mexicana es de enceguecimiento.

HOJEADAS DE PÁGINAS…El corredor de Xaltianguis, municipio de Acapulco, ya opera la Guardia Nacional, el Ejército, la Policía Estatal y la Municipal. Se han librado órdenes de aprehensión contra el grupo armado Los Dumbos. Pero extrañamente, en las versiones oficiales no se menciona a la UPOEG. Un atípico y peligroso caldo de cultivo se fermenta en esa comunidad en disputa armada.

 

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