Transformación o revolución.

Por José Jiménez

Con un año al frente del gobierno el presidente Andrés Manuel López Obrador, número 74 de la lista de quienes han ocupado ese primer cargo de la nación, aún en contraste del discurso oficial con otras narrativas, se tiene: la aprobación de ocho reformas constitucionales para crear la guardia nacional, la paridad de género, la revocación de mandato y la consulta popular, la extinción de dominio, la reforma constitucional sobre prisión preventiva oficiosa, la cancelación de la mal llamada reforma educativa, la reforma al artículo 108 para proceder penalmente contra el presidente y el reconocimiento a los afroamericanos.

Su objetivo, y por efecto de su proyecto político “4 Transformación”, es que México sea otro, un México: “justo, una sociedad mejor”, ha dicho el mandatario, en base a la legitimidad que le da el porcentaje de votos que obtuvo en las elecciones del 1 de julio de 2018, el deseado bono de legitimidad, en la mayoría en el Congreso de la Unión y a una oposición neutralizada.

En este primer año del sexenio del presidente López Obrador se instrumentan los programas sociales como eje de su gobierno vía la Secretaría del Bienestar, con los lineamientos operativos de “primero los pobres”, a través de becas y apoyos directos, “sin líderes políticos como intermediarios” y con la prioridad de los pueblos indígenas.

Los programas son: crédito ganadero a la palabra, tandas para el bienestar, nacional de becas para el bienestar Benito Juárez, beca para el bienestar de las familias, de mejoramiento urbano y vivienda, beca universal, jóvenes escribiendo el futuro, jóvenes construyendo el futuro, sembrando vida, bienestar de las personas adultas mayores y pensión para el bienestar de las personas con discapacidad permanente.

La Secretaría del Bienestar tendrá un presupuesto récord de 181 mil millones de pesos para el próximo año.

Sembrando vida, bienestar de las personas adultas mayores y pensión para el bienestar de las personas con discapacidad permanente programas que concentraron más de 8 mil 365 millones de pesos, 76%, de los 11 mil millones que se reasignaron al presupuesto del próximo año por la coalición juntos haremos historia en la cámara de diputados, que no cambió ni una coma a la propuesta del ejecutivo federal, es tan importante para López Obrador la justicia social que envió una iniciativa para que algunos de estos apoyos tengan obligación constitucional, a la forma desarrollada cuando gobernó el Distrito Federal.

Sin embargo, en la discusión de los avances políticos que deben reflejarse en lo económico, en foros y discusiones se expresa para la reflexión: cuánta población y de qué sectores se ha logrado sacar de la pobreza y pobreza extrema para colocarla en un estado de bienestar aceptable.

La seguridad pública y la economía siguen siendo un desafío. Se le reclama la inversión privada, revisión de contratos en Pemex y la cancelación del aeropuerto, lo que provoco incertidumbre a los señores del dinero; se reclama la seguridad, al mostrarse estadísticas que viviremos la etapa comparativa con más homicidios en la historia; coincide con el dato negro: 2019 será el año más violento desde que se tiene el registro de indicadores. Será por el número de asesinatos, feminicidios, secuestros, asaltos y extorsiones en el país. Cada vez se muestran más estas exigencias en marchas, pintas y gritos que demandan seguridad y justicia.

De la relación con el gobierno del presidente de los Estados Unidos Donald Trump y sus amenazas que mueven a la economía, a la seguridad y a la soberanía, con el trato a los carteles y su definición de terrorismo, de los asesinatos notorios o menos notorios, de la migración y del tratado comercial (TMEC, antes TLC); el asilo al presidente boliviano junto con la definición de “golpe de estado” le trae también ganancias a la 4T ya que le da en los hechos una imagen de distancia y lo muestra como soberano líder latinoamericano frente al gobierno de  Trump, con un margen de maniobra.

Se ejerce el poder ejecutivo, se tiene control en el poder legislativo, se ha minado al poder judicial, se alinea a los empresarios.

Pendientes: el estancamiento económico. México no está en recesión, sólo está estancado; se controlado la inflación y se controla el dólar frente al peso.

Se tiene una situación difícil de inseguridad, de violencia e impunidad, la Guardia Nacional como instrumento debe mostrar su validez y no solo en atender el tema de migración al sur del país.

Se decide combatir la corrupción desde las esferas del poder, “barrer las escaleras de arriba hacia abajo”. Mover al pesado elefante de la corrupción, el burocratismo y la omisión enquistado en la administración pública, dice el primer mandatario.

Se lastima la labor de las organizaciones de la sociedad civil, se recurre a la sentencia de que a costa del erario aceitaron un sistema de corrupción, del moche, la dádiva y el intercambio de favores y recursos entre el poderoso.

Nadie puede ganarle al presidente ya que la oposición está “moralmente derrotada”, entendemos que se refiere a la oposición conservadora, y el pueblo está feliz, feliz.

La 4t se define en las líneas discursivas de: “abrazos, no balazos”, “primero los pobres”, “se acabaron los intermediarios”, “fin a la política neoliberal”, “con el pueblo todo, sin el pueblo nada”. Se dice 100 compromisos. 89 compromisos, faltan 11.

Hoy por hoy, el jefe del ejecutivo a experiencia propia, ha entendido claramente la importancia de los medios de comunicación, particularmente de las benditamente nuevas plataformas de comunicación, las que requieren recibir su insumo principal, información.

Al hacerlo logra también sacudir el anterior esquema de comunicación, las conferencias de prensa mañaneras, un monologo frente a un público de comunicadores, se muestran mucho más efectivo que cualquier otra acción de condicionamiento. En esta etapa de un año se cuentan 252 conferencias de prensa y cuatro informes de actividades.

El 1 de diciembre, a la toma de posesión, Andrés Manuel López obrador lanza un discurso ante el congreso y encabeza un mitin en el zócalo de la Ciudad de México en que presenta sus 100 compromisos de gobierno. El 11 de marzo al cumplir 100 días rinde un primer informe en el patio central de palacio nacional, dice de la instrumentación de los programas sociales.

El 1 de julio en el aniversario de su victoria electoral, en mitin en el zócalo expone de las reformas constitucionales para su proyecto de gobierno. El 1 de septiembre al primer informe de gobierno que obliga la constitución, que envía a la Cámara de diputados, dice que por sus programas y avances, los opositores están “moralmente derrotados”.

A la 4 Transformación también se le da el significado del “fin de la etapa neoliberal” y el cambio de régimen, sin embargo junto con lo que representaba y hoy representa la mafia del poder, el dar continuidad a políticas económicas, como lo es él llamo el TMEC y los megaproyectos en que el capital internacional tendrá una importante participación, deja a ver que deberá ser más claro, ya que la disputa corre a mantener la coherencia y evitar la inclinación a la derecha.

En la despedida de los diputados de la III legislatura de la Asamblea Legislativa para separarse del cargo de jefe de gobierno, a las circunstancias del desafuero, para iniciar abiertamente la primera campaña a la presidencia de la república, tuvimos la oportunidad de escuchar a uno de ellos decir: “el pueblo de México ya no aguanta más neoliberalismo”, y en ese sentido se requieren a efecto todo un plan de vuelo para desmontar el viejo régimen político y económico, que a bien un nuevo brillante intelectual orgánico del nuevo régimen ha expresado que el neoliberalismo en México ha fracasado.

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