Ciudad de México
05/03/2025
Como alumnos de la Universidad Autónoma de Chapingo conscientes de la importancia de una educación de calidad y del papel fundamental que juegan nuestros docentes en el proceso formativo y de educación agropecuaria, queremos expresar nuestra preocupación ante la situación que actualmente atraviesa nuestra institución.
La huelga promovida por el STUACh podría generar una serie de afectaciones a la vida académica, deteniendo el desarrollo de nuestras actividades escolares y poniendo en pausa proyectos, investigaciones y evaluaciones clave para nuestra formación.
Entendemos y respetamos el derecho del sindicato a exigir mejoras en sus condiciones laborales y salariales. No obstante, consideramos fundamental que estas demandas se formulen en un marco de responsabilidad y en congruencia con la realidad presupuestaria de la universidad, acorde con las disposiciones de austeridad republicana establecidas por el Gobierno Federal.
Observamos con preocupación que algunas de las demandas presentadas en el pliego petitorio del sindicato académico parecen responder a intereses particulares de un grupo reducido de profesores, más que a necesidades colectivas de mejora en las condiciones laborales o al desarrollo de nuestra institución.
Cláusulas como la priorización del ingreso de hijos del personal académico en vacantes estudiantiles y las exigencias económicas con alto impacto en el presupuesto universitario pueden afectar la equidad y el correcto funcionamiento de nuestra universidad.
Al parecer el caso se ha llevado a un callejón sin salida, en donde ya existen sobregiros y de antemano se sabe que no se puede seguir con incrementos salariales sin tope a los profesores. Nuestra universidad necesita del apoyo de su propia gente, dejar los trasfondos políticos y llegar a una pronta reapertura de clases.
Es necesario garantizar que cualquier acuerdo alcanzado priorice el bienestar de toda la comunidad universitaria y no sólo el beneficio de un grupo reducido de académicos.
Como estudiantes de la UACh, hacemos un llamado a ambas partes para que prevalezca el diálogo abierto, la transparencia y la búsqueda de soluciones justas que beneficien a toda la comunidad universitaria.
Esperamos que pronto se alcancen acuerdos y conciliaciones que permitan el regreso a la normalidad académica, garantizando el derecho a una educación agrícola pública de calidad, equitativa y comprometida con el desarrollo integral de sus alumnos y alumnas.