+ Eduardo Salazar derrocha nueve mil “Días Sindicales” para enfermeras
+ Autoridades del nosocomio complacientes permiten actos de corrupción
+ Podrían generar desvío de más de seis millones de pesos de nóminas
Fernando Robles Sáenz
Con el respaldo de autoridades del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre” del ISSSTE, dirigentes sindicales se apropian de la administración de Recursos Humanos al autorizar “Días Sindicales” que provocan ausentismo y mala calidad de servicios médicos sensibles.
Transcendió que durante los comicios para elegir delegados al III Congreso Nacional Extraordinario; para la elección del Nuevo Comité Ejecutivo Nacional y XIX Congreso Nacional Ordinario del SNTISSSTE, se ofrecieron cinco días de asueto por cada voto y por cada elección en favor de la planilla Blanca dirigida por Mario Ordaz Santos.
Los responsables regalar cinco “Días Sindicales,” por evento, son Eduardo Salazar, Francisco González Esquivel y David Romero, representantes de las planillas Rosa, Verde y Amarilla locales, respectivamente, las que sumaron más de 900 a favor de la oposición.
En ese sentido, luego de las dos elecciones en marzo y abril pasados, los dirigentes de la Sección V tendrán que solventar una deuda que suma 10 días de asuetos para más de 900 trabajadores que votaron por sus respectivas planillas y por la de Ordaz Santos al buscar la presidencia del CEN del SNTISSSTE.
El Órgano Interno de Control de Control del ISSSTE (OIC), de oficio investiga y evitará el mal uso de los llamados “Días Sindicales” que suman más de nueve mil días al considerar que son 900 trabajadores que votaron y 10 días para cada uno de ellos, principalmente enfermeras que suma al personal más numeroso del CMN “2º de Noviembre”
Los quejosos señalaron que el otorgamiento de “Días Sindicales” se excedieron en esta ocasión sin que los responsables de Kardex e incidencias, Pilar Martínez y Jorge Morales, de Recursos Humanos, respectivamente, previnieran los abusos porque esos días no están contemplados en las Condiciones Generales de Trabajo para fines electorales.
David Romero, representante de la Planilla Amarilla, al romper la alianza con las planillas Rosa y Verde, exigió al Órgano Interno de Control del ISSSTE vigile con extrema cautela un posible desvío de recursos al pagar por días no laborados o impedir actas administrativas a trabajadores que están en causal por acumulación de más de tres faltas consecutivas.
Explicó que regalar días es una práctica recurrente por lo que se realizó una auditoria hace cuatro gestiones seccionales al entonces secretario general de la Sección V, Francisco González Esquivel, quien es responsable del desvío de recursos al exceder la autorización de “Días Sindicales” con el aval de las autoridades de Recursos Humanos del Hospital.
Destacó que al otorgarse los “Días Sindicales” se incurriría en desvío de más de seis millones de pesos en el año que transcurre, además de que en junio dejarán de ser dirigentes sindicales de la Sección V al convocarse de nuevo a elecciones locales por tal motivo los “Días Sindicales” quedarán en un engaño.
En ese sentido, sostuvo, se configura un fraude electoral con las promesas de 10 días extras de asuetos que como tales no están considerados en las reglamentaciones institucionales, constitucionales ni en acuerdos internacionales y si representan un fraude electoral que debe ser sancionado por las autoridades correspondientes.
Por otro lado, la actual dirigencia no sólo controla Recursos Humanos a través de los encargados de Kardex e incidencias, “funcionarios” sin nombramiento oficial porque las plazas de jefatura de esos servicios ya no forman parte de la estructura, los que operan con plaza de base sin responsabilidad jurídica pero con beneficios económicos al cobrar checadas por faltas y/o retardos y así proteger a irresponsables de despidos y descuentos.
En ese sentido, dirigentes de sindicatos independientes que cuentan con afiliados en ese hospital señalaron que personal de checadores corrigen retardos y faltas por indicaciones de Jorge Morales a quien señalan de obtener beneficios económicos al cometer dichas irregularidades. De acuerdo a informantes, la “cuota va de 200 a 500 pesos por checada”.
En la trama de la contienda electoral, las autoridades del CMN mostraron favoritismo hacia el Comité de la Sección V al brindar todas las facilidades al candidato de la Planilla Blanca, Mario Ordaz Santos, durante su visita al interior de nosocomio para conseguir votos a su favor.
Sin embargo, por órdenes expresas de Eduardo Salazar y Francisco González Esquivel se impidió el acceso al químico Roberto Javier Gómez, candidato de la Planilla Azul, quien fue agredió junto con su comitiva por elementos de vigilancia privada.
La indicación al cuerpo de seguridad de que no se le permitiera el acceso al candidato de la Planilla Azul para realizar actividades de proselitismo provino de un trabajador de base adscrito a Asistentes de la Dirección, sin atribuciones de mando para tal efecto.
Juventino N, personal de vigilancia señaló que el “señor Julio, de Asistentes de la Dirección dio la orden de negar el acceso “a los escandalosos de la Planilla Azul por indicaciones de la directora del CMN, Dra. Lecsy Macedo Calvillo, cuyos integrantes arribaron por la entrada principal con batucada, fuegos artificiales”.
La orden de negar el acceso al interior del Hospital estuvo a cargo del trabajador de base identificado como Julio Castro Román con nombramiento de apoyo administrativo, extralimitando sus funciones al ser, también seguidor de la Planilla Rosa de Eduardo Salazar y de apoyo a la Planilla Blanca de Mario Ordaz.
La negativa generó actos violentos en contra de Roberto Gómez razón por la que intervino un agente al mando de la Policía Federal destacada en el hospital, el que luego de dialogar permitió el acceso en un acto de “equidad electoral”, sostuvo.
Trascendió que el trabajador Julio Castro Román, igual que Eduardo Salazar, Francisco González Esquivel y David Romero tienen denuncias administrativas y penales por violación, acoso sexual, agresiones a mujeres en razón de género y robo en transporte público.
En los casos penales destacan las carpetas de investigación abiertas en contra del dirigente sindical Eduardo Salazar por violar a una de sus compañeras agremiadas a su sindicato y en contra de Jesús Rincón, despedido por el mismo delito durante su jornada de trabajo .
De los temas existen carpetas de investigación por agresiones, amenazas, consumo de bebidas alcohólicas y de sustancias tóxicas dentro de las instalaciones en vestidores, almacenes de mantenimiento y jardineras en contra de Francisco González Esquivel sin que el Órgano Interno de Control ni las autoridades hospitalarias hayan procedido con levantamientos de actas administrativas.
El caso de Julio Castro Román es aún más delicado al no haber sido sancionado por masturbarse frente a una de su compañeras de oficina de Asistentes de la Dirección y deambular por el pasillo de Asistentes de la Dirección sin pantalones.
La falta administrativa que sólo alcanzó un cambió de turno merecía ser puesto a disposición del Ministerio Público Federal y despido del cargo por faltas graves en el ámbito laboral, además de misoginia, violencia y acoso sexual y violencia contra las mujeres en razón de género.
En ese sentido sus compañeros exigen se ponga a disposición de las autoridades judiciales y se le practiquen exámenes psicológicos a Castro Román para su debida atención ya que se encarga de realizar trámites intrahospitalarios y tienen contacto con familiares de derechohabientes.
Se suman a los trabajadores misóginos del CMN “20 de Noviembre” Óscar Patiño quien goza de licencia sindical con goce de sueldo para mantenerlo alejado de las trabajadoras a las que amenazó con golpearlas por contradecirlo al ser corregido por su mal manejo administrativo.
Los presuntos infractores de la ley dicen contar con protección del CMN “20 de Noviembre”, del CEN del SNTISSSTE saliente y del CEN de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE). “Al parecer, tienen razón, están protegidos y solapados, tienen años haciendo lo mismo aun las denuncias presentadas”, reveló Yolanda Rodríguez, trabajadora del servicio de nutrición, quien teme por su integridad al denunciar a los presuntos infractores.
