Ciudad de México
21/07/2026
El sector azucarero en México entrará en una etapa de reactivación económica, impulsada por la obtención de un cupo de exportación más amplio hacia el mercado estadounidense. Con base en las estimaciones y los esquemas de medición de la propia industria, se prevé el envío seguro de 550 mil a 600 mil toneladas durante el siguiente ciclo de zafra, una cifra comprendida dentro de una proyección global de 1.2 millones de toneladas.
Esta medida representa el segundo paso dentro de las acciones orientadas a atender la problemática operativa y financiera del sector. “La primera acción implementada por el Gobierno Federal consistió en el ajuste al arancel ad valorem aplicable a la importación de azúcar de bajo volumen, el cual se incrementó de 360 a 720 dólares para regular el ingreso de azúcar proveniente de Centroamérica”, informó el líder del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera y Similares de la República Mexicana (STIASRM), Lorenzo Pale Mendoza.
Por ello, el incremento en el volumen de exportación busca contrarrestar las repercusiones operativas registradas durante el último año, periodo en el que solo se exportaron 200 mil toneladas a Estados Unidos. Dicha limitación generó una sobreoferta en el mercado interno y la subsecuente caída de los precios, impactando el balance financiero de las empresas.
Durante el ejercicio del año pasado, el 95% de los ingenios del país no registraron utilidades. A pesar de esta situación financiera, la representación laboral que agrupa entre 25 mil y 30 mil trabajadores confirmó el cumplimiento total de los compromisos salariales y contractuales previstos en el Contrato-Ley.
Pale Mendoza, expuso que “desafortunadamente, este ha sido el año más crítico, y lo puedo decir que en los últimos 30 años, por la caída del precio derivado de la exportación que se hizo de azúcar, que nada más se exportaron 200 mil toneladas al vecino país del norte, y que por esta situación hubo problemas porque no tuvimos buen precio; el azúcar cayó en la oferta y la demanda. Al caer la oferta y la demanda, prácticamente los precios se vinieron abajo».
En relación con el cumplimiento salarial y el balance contable del periodo anterior, Pale Mendoza señaló que «de una manera u otra, tenemos un Contrato-Ley en donde, suba o baje el precio del azúcar, las prestaciones subsisten; significa que a nosotros nos pagan al cien por ciento todo lo que se establece en el Contrato-Ley y que solamente el problema de una crisis como la que vivimos se refleja en las bajas utilidades, como sucedió en este 2026, que el 95% de los ingenios no tuvieron utilidades. Pero en la situación de los salarios y prestaciones que establece nuestro Contrato-Ley, se pagaron al 100%».
Respecto al primer paso preventivo que dio la Presidenta Claudia Sheinbaum, Pale Mendoza, destacó: «el primer paso que se dio para apoyarnos en la situación de la industria azucarera fue la aplicación del ad valorem a los importadores, los aranceles. Porque efectivamente, antes de que estallara esta crisis, Centroamérica metía azúcar porque el arancel que pagaban estaba muy barato, tenía más de 30 años que no se movía este arancel. Era de 360 dólares, y hoy no; a hoy ya es de 720″.
En las gestiones institucionales e interlocución para el desahogo de esta agenda han participado la Presidencia de la República, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, la Secretaría de Economía, representantes industriales, agrupaciones cañeras y el STIASRM. En este proceso también ha participado Tereso Medina Ramírez, Secretario General de la Confederación de Trabajadores de México (CTM).
Cabe destacar que las organizaciones sindicales y los representantes de los 41 ingenios afiliados al STIASRM alistan los trabajos de reparación de las plantas procesadoras con miras a la siguiente zafra 2026-2027, para la cual se prevé una producción superior a los 5.5 millones de toneladas. Asimismo, la representación laboral y las empresas iniciarán el 1 de octubre la revisión del Contrato-Ley correspondiente al periodo contractual.
Adicionalmente, el sector mantiene una agenda de trabajo enfocada en la competitividad operativa, la estabilidad laboral y la protección del mercado:
- Perspectivas operativas y del mercado interno: La proyección de producción contempla superar los 5.5 millones de toneladas de azúcar gracias a las lluvias en las regiones agroindustriales, atendiendo a la vez el control de plagas en Veracruz y Jalisco, así como la contracción del consumo nacional, situados actualmente en 3.8 millones de toneladas por el uso de sustitutos sintéticos como la alta fructos.
- Revisiones contractuales y jornada laboral: El 1 de octubre se instalará la Convención Obrero Patronal convocada por la Secretaría del Trabajo para la revisión del Contrato-Ley. Paralelamente, se dialoga con el sector industrial la implementación gradual del esquema de jornada de 40 horas en períodos de zafra, proyectando dos días de descanso para el año 2030 debido a las exigencias operativas continuas de la maquinaria industrial.
- Prestaciones sociales y bonos de compensación: Pese a la ausencia de utilidades contables en el periodo previo, la representación sindical logró acuerdos por cerca de 100 millones de pesos en bonos especiales en el 80% de los ingenios, asegurando la vigencia de programas sociales permanentes como la Caravana de la Salud, la entrega de enseres domésticos, apoyos del Fideicomiso de Previsión Social y programas vacacionales.
- Gobernanza, equidad y regulación: El STIASRM consolida sus procesos de democratización mediante la elección por voto personal, libre y secreto de su dirigencia, incrementando la participación femenina al 10% de la plantilla laboral.
- Asimismo, impulsa sanciones para los ingenios que incumplan las cuotas de exportación asignadas al mercado mundial para evitar la sobreoferta interna y apoya la reactivación de plantas procesadoras como el Ingenio Puga e Ingenio Carmen.
